Opinión: La teoría de la Narratividad

Narrativas

¿Qué es la narrativa gráfica? ¿Se pueden agrupar denominaciones como “cómic”, “historieta”, o “manga”, bajo ese concepto? El guionista chileno Felipe Benavides (autor de los cómics “Fumetsu” y “Clase B”, entre otros) y los socios fundadores de NGI (Agrupación de Narrativa Gráfica e Ilustración en Chile) tuvieron estas mismas interrogantes al momento de formar esa comunidad. En la siguiente columna de opinión, Felipe Benavides comparte su definición de “narrativa gráfica” y contextualiza el modo en que este concepto se posicionó tanto en el medio gráfico como en los medios de comunicación locales.

Trataré de contarles esta historia de la mejor manera posible y tal como la recuerdo, cosa que no es fácil ya a mi edad.

Cuando, en el año 2009 d.C., estábamos planeando la comunidad de creativos, que luego se llamaría NGI (2009-2012), nos topamos con el problema de la denominación. Había una gran cantidad de términos que hacía referencia a lo mismo, pero varios de ellos en forma, más o menos, despectiva:

  • Cómic: derivado de las tiras “cómicas” aparecidas en los periódicos. Este término cuenta con el problema que no todo lo que se hace en formato “cómic” es cómico y se presta para malos entendidos, sobre todo por parte del público y la prensa, quienes entienden que los “cómics” son para niños, ya que son “cómicos”.
  • Historieta: término muy arraigado, sobre todo en nuestros vecinos transandinos. El problema en particular, es que hace referencia a una “historia pequeña”, lo que disminuye la importancia o madurez con la que cuentan muchas historias en formato “historieta”.
  • Manga: o cómic japonés, que en realidad es solamente una palabra que en japonés se usa para denominar al cómic, historieta, tebeo, etc.

Con estos ejemplos creo que ya están entendiendo el problema: los términos ocupados para hablar del arte secuencial estaban viciados, sus significados eran poco claros y, como si esto fuera poco, los medios los mal entendían y prejuzgaban.

Varios interesados en el tema nos reunimos a deliberar qué podíamos hacer para romper este esquema, para que se dejara de mirar mal a esta manera de contar historias que tanto amamos.

De esas conversaciones surgió un término que cobró cada vez más fuerza, a nivel tal que terminó por ser usado en el nombre de la agrupación: NGI debe su nombre a que incluye Narrativa Gráfica e Ilustración, disciplinas muy cercanas, pero con grandes diferencias entre sí… pero ese es otro tema y da para mucho. Entonces, ¿qué es Narrativa Gráfica? Toda narración efectuada en forma secuencial usando viñetas.

Desde ese entonces logramos posicionar este nuevo concepto (nuevo para nosotros y el medio nacional) y la prensa, tanto escrita como audiovisual, lo recibió de buena manera y se generó un fenómeno que era perseguido desde hace mucho tiempo, pero que había resultado escurridizo: Nos tomaron en cuenta. Sin embargo, no sólo fue definir el término lo que ayudó, la notoriedad que tomó NGI como agrupacióny la gran cantidad (y calidad) del material producido en los últimos años, además de los vínculos que se crearon con periodistas como Daniel Olave, Carlos Andueza y Gustavo Arismendi, nos abrieron esta puerta que durante tantas décadas había estado cerrada.

Pero retomando el tema que nos convoca, ¿por qué narrativa gráfica?, ¿por qué usar este término nuevo y no potenciar alguno de los otros? Creo que la respuesta a eso es sencilla: por la novedad. Cuando algo es nuevo siempre llama la atención. Este término no había sido escuchado antes, o al menos no con tanta fuerza, por y en los medios en general. Aún más, les facilitaba el trabajo, ya que no se enredaban hablando de cómics, historietas, tebeos y demás. Por el contrario, podían usar este mismo término para hablar de todo, sin el miedo de estar “metiendo la pata” y llamando tebeo a una manga, por ejemplo. Además, el concepto traía (no sé de dónde) un aire de sofisticación, que encantó a todos aquellos que querían hablar del tema. Obviamente este término no es usado por todos los cultores de la técnica. A algunos les molesta o les parece “presuntuoso”. Otros quieren ser más tradicionales y seguir con las denominaciones de antaño. Lo importante es que se logró unir a todos los cultores de esta expresión narrativa, bajo un mismo denominador y ahora todos pueden autodenominarse, sin temor alguno, narradores gráficos.

¿Qué les pareció la columna de Felipe Benavides? Los invitamos a compartir sus propias opiniones en la sección de comentarios, a continuación.

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Opinión: “Mocha Dick, la leyenda de la ballena blanca” de Francisco Ortega y Gonzalo Martínez

MochaDick

“Mocha Dick” es una historia simple, muy correcta y bien armada. Situada espacial y temporalmente en la época precisa a través de la vestimenta, el lenguaje y los paisajes, somos capaces de ingresar de cabeza y sin problemas a la vida de los balleneros del siglo XIX, aquellos que -prácticamente- depredaron a estos bellos y, generalmente, dóciles animales.

La famosa “Moby Dick” de Herman Melville es una gran novela basada en hechos documentados en el sur del mundo, en esos mares indómitos de TrenTren y KaiKai Vilú, pero que siempre me ha dejado la sensación de que alejó al gran cachalote albino de su tierra natal. Con esta entrega, Francisco Ortega y Gonzalo Martínez devuelven suavemente al laviatán a las gélidas aguas donde pertenece a través de la historia que nos cuenta Caleb Hienam, donde conocemos a Aliro Leftraru y a la gran Mocha -que representa, además, el mito mapuche de Trempulcahue- y la lucha animal contra los cazadores furtivos de crías y madres junto a la lucha humana por la necesidad de conocer y estudiar a los mamíferos acuáticos… Pero no hablaré más de la historia, mejor léanla.

Se agradece lo concienzudo y variado (desde textos bíblicos hasta Mampato) de la investigación bibliográfica del señor Ortega y el exceso de talento alojado en las manos del señor Martínez: “Mocha Dick” puede ser disfrutado tanto desde el punto de vista gráfico como desde el literario. Fue escrita y concebida de manera bella y perfecta, para ser bella y perfectamente dibujada. Hay amoríos, traición, asesinatos y aventuras, ingredientes que siempre han logrado mantener mi atención.

Desde mi punto de vista como docente de artes visuales, debo agregar: es una obra que vale la pena tener en las bibliotecas escolares. Hay muchas aristas que podemos tomar para iniciar comparaciones literarias entre diversas obras y, además, comenzar investigaciones históricas y bibliográficas que, en estos días de la inmediatez de Internet, se agradecen y se extrañan. Ojalá algún sostenedor – UTP – docente de Lenguaje lea esto…

Para finalizar, tres palabras:

Aplausos.

De pie.

Nombre: “Mocha Dick, la leyenda de la ballena blanca”
Autores: Francisco Ortega (guión) y Gonzalo Martínez (dibujos)
Editorial: Norma
Año: 2012
Precio: $8.990.-
¿Dónde encontrarlo? Supermecados Jumbo, Librería Antártica, Feria Chilena del Libro, Librería Que LeoShazam Cómics y en buscalibre.cl

Opinión: “Fumetsu: El Despertar” de Felipe Benavides y Fernando Pinto

Nuestra community manager, Fernanda di Girolamo, más conocida como Berdea en Twitter, quiso sumarse a nuestra sección de Opinión comentando un nuevo cómic chileno: “Fumetsu”, escrito por Felipe Benavides y dibujado por Fernando Pinto. Los dejamos con la opinión de Berdea. Eso sí, ¡alerta de spoilers!

fumetsu

Sinopsis: Muchos años en el futuro, las guerras, enfermedades y contaminación han mermado la población de la tierra. Así están las cosas cuando una raza de guerreros alienígenos invade la tierra. Una niña llamada Kibō y su mascota Oso buscan la última esperanza de la humanidad: Un samurái legendario llamado Fumetsu. ¿Podrán este samurái y su espada derrotar a todo un ejército de invasores?

“Fumetsu” es una obra postapocalíptica con tintes e influencias orientaloides muy similar a Avatar -nótese que me refiero a “El último maestro del aire” y no a los gigantes azules de Cameron, POR FAVOR-, que se presenta como introducción hacia una gran historia pero, a mi gusto, es una introducción muy larga. Mucha escena de batalla y poca resolución de conflicto. De las 50 páginas que cuentan la historia, una 15 son sólo de peleas. Épicas, sí, pero no ayudan a una profundización de la historia. ¿Cuál habrá sido el público específico para el que fue pensado “Fumetsu”? Porque lo leí a mis 26 primaveras con ojo crítico y me pareció bien, pero mi hermano chico de 16 años se aburrió. Quizás el target sea un público mas pequeño aun, como el que disfrutaba de las aventuras de Aang y Appa.

La presentación de los personajes también se me antojó breve. Kibō es descendiente de la resistencia, conocemos brevemente a su abuelo en un flashback de una viñeta… Fumetsu, protagonista misterioso, no nos otorga ni una luz sobre su pasado heroico, al igual que Kumiko… Eso sí, el dibujo es buenísimo. La línea de Fernando Pinto acompaña muy bien la intención del guión de Felipe Benavides. La distribución no tradicional de las viñetas y el juego de medios tonos da una intencionalidad y emoción precisas a cada momento. Aún así, quedan demasiadas interrogantes sobre los seres Warui, Kibō, Fumetsu y Kumiko. Quiero saber de dónde vienen, qué los motiva… ¿Cuál fue el verdadero motivo por el que los Warui invadieron la tierra? ¿Por qué Fumetsu es un guerrero legendario?

A todas luces, esto continuará. Y, la verdad, me gustaría leerlo.

Nombre: “Fumetsu: El despertar”
Autores: Felipe Benavides (guión) y Fernando Pinto (dibujos)
Editorial: Visuales
Año: 2013
Precio: $5.990
¿Dónde encontrarlo? Librería Antártica y Shazam Cómics.
Pueden leer las primeras páginas de “Fumetsu” en este enlace.

Opinión: “Año sabático” de Vicente José

La ilustradora chilena Sol Díaz, autora de la novela gráfica “La hoja naranja“, quiso participar en nuestra sección de Opinión comentando “Año sabático”. Se trata del primer libro de historietas del artista chileno Vicente José Cociña, que recopila 85 viñetas de su blog autobiográfico. Vicente, además de hacer cómics, es instructor de Tai-chi y un aficionado a la fotografía Polaroid. Ahora, dejamos que Sol nos ilumine con su opinión.

AñoSabático

“Apenas vi la portada de ‘Año sabático’, me encantó. Casi todas las portadas de las novela gráficas chilenas son oscuras y de temáticas densas. Pero éste libro tiene una portada muy distinta, con una personalidad propia. El dibujo se parece al de la PowerPaola; tienen una onda similar, encuentro yo.  Me acuerdo que eso me cautivó en primer lugar.

Yo no conocía al autor, y no me acuerdo quién, pero alguien me dijo que este libro no era muy bueno. Me extrañó ese comentario, pero quise entrar al blog primero y después ver si me lo compraba. Entré al blog del loco y me quedé pegada hasta no sé qué hora, leyendo una, dos, diez viñetas y me dije: ‘No, basta, no voy a leer más; prefiero seguir en el libro’. Así que me lo compré. Me gustaron mucho sus historias. De pronto habla de nada, pero es una nada muy cotidiana y muy bacán de ver. Además, el autor es muy sensible desde su punto de vista masculino. No se retrata como el tipo taquilla con mucha plata. No. Él confiesa que no tiene ni un peso. Retrata la relación que tiene con su mina y cómo se lleva con su papá. Es un autor sencillo, cariñoso y poco pretencioso, me gusta eso. Me encanta que sea honesto.

Y en cuanto a lo que no me gusta del libro… no sé. Creo que nada. Me gustó tanto que hasta fui a su lanzamiento y le pedí al tipo que me lo firmara”.

Nombre: “Año sabático”
Autor: Vicente José Cociña
Editorial:Chancacazo
Año: 2012
Precio: $8.300
¿Dónde encontrarlo? Plop! Galería, Librería Ulises, Librería Común Literaria.
Pueden ver las primeras páginas de “Año sabático” en este enlace.

Opinión: ¿Cuál es la diferencia entre un ilustrador y un dibujante de cómics?

Copia de V & H 020 (Final)

Son oficios distintos, pero muchas veces se confunden. Para aclarar la diferencia, les presentamos esta columna escrita por el guionista chileno de cómics Felipe Benavides (autor de “Fumetsu” y “Clase B”, entre otros).

Acá voy a hablar de una definición personal y muy particular de ambos, pensando siempre en la narrativa gráfica. Porque como todos sabemos, existen tantos tipos de ilustrador y dibujante como peces hay en el mar.

Es muy común que se suela confundir a uno con otro, sobre todo por parte de los medio de comunicación. Vemos una y otra vez como los periodistas  dicen “el ilustrador de tal o cual cómic , siendo que el termino adecuado es “dibujante”. ¿Por qué? Fácil. Y acá es donde vienen las definiciones.

EL ILUSTRADOR es la persona que se dedica a “ilustrar”, es decir, representar un concepto en forma gráfica, transformándolo en una imagen. Esto quiere decir que el ilustrador toma un concepto o situación particular y a partir de ella crea una imagen, que puede o no contar una historia, pero que es una imagen unitaria y sin secuencia.  Claro ejemplo de esto son los libros de cuentos que cuentan con imágenes representativas del texto.

Dentro de la narrativa gráfica  los ilustradores tienen un rol que no es menor: son los encargados de las portadas. Esto es importante porque la portada es lo primero que se ve del producto y es lo que lleva al cliente a hojear o no el libro (revista, cómic, etcétera).

El trabajo del ilustrador no es fácil, ya que en una sola imagen se debe representar lo que ocurre en el interior de dicho libro, de manera atractiva, no sobrecargada y comprensible.

EL DIBUJANTE es el creativo que, a través de una secuencia de imágenes, narra una historia o serie de acontecimientos. Su trabajo tampoco es fácil, porque la serie de imágenes debe tener ritmo. El ritmo es el que le da el tiempo de lectura a cada una de las viñetas, sean con o sin texto. Al poner mayor cantidad de detalles en cada viñeta (o al hacerla más grande), el lector estará más tiempo en la misma, lo que ralentizará el ritmo de lectura. Por el contrario, una secuencia de pequeñas viñetas con pocos detalles hace que la lectura vaya más rápida.

Existen contadas excepciones de personas que pueden ser ambas cosas. Pero incluso si le preguntan a ellos, se darán cuenta que los procesos para ilustrar y dibujar son totalmente diferentes, tanto desde el punto de vista creativo como del practico. Es diferente el sentarse a pensar una imagen que debe ocupar por completo esa temida “página en blanco”, que hacer lo mismo, pero pensando en la secuencia de viñetas que se deberá rellenar.

Así que, de ahora en adelante, cuando vean a alguien que hace narrativa gráfica, recuerden que es un “dibujante” y no un “ilustrador”.

¿Qué les pareció la columna de Felipe Benavides? ¿Están de acuerdo con las definiciones que plantea? Los invitamos a compartir sus propias opiniones en la sección de comentarios, a continuación.

Opinión: Editorial Libros de Nébula (Concepción)

Catálogo Nébula

Nuestra colega y amiga La Comiquera quiso sumarse a nuestra sección de Opinión y sugerir el catálogo de la nueva editorial penquista Libros de Nébula, un proyecto editorial independiente centrado en la narrativa gráfica nacional. A continuación, la opinión de La Comiquera:

“Quiero destacar a Libros de Nébula, una nueva editorial de Concepción, que hace sólo unos meses hicieron su presentación pública en Plop! Galería. Ellos empezaron sus actividades haciendo algo muy genial: organizaron un taller de narrativa gráfica y, a partir de todos los trabajos que se hicieron ahí, eligieron los mejores y los publicaron como libros.

Lo que más llamó mi atención, y lo que me interesa reflejar en mi sitio, es que la mayoría de los libros que publicaron fueron hechos por creadoras. Todavía son muy pocas las mujeres creadoras de narrativa gráfica en Chile. Bernardita Ojeda Labourdette, por ejemplo, (guionista de la novela gráfica ‘Varua Rapa Nui: El hundimiento de Hiva’), es la única mujer nominada a los premios FIC Santiago 2013. Por eso me llamó la atención esta editorial y quise destacarla. Libros de Nébula se la está jugando por levantar nuevos talentos, y desde una región fuera de la Metropolitana. Para mí, que no soy de Santiago, sino de Smallville, también me parece importante informar que no todo pasa en Santiago.

Del catálogo de Libros de Nébula, recomiendo ‘Anomalía’, de Elisa Echeverría, que es una novela gráfica autobiográfica acerca de lo que la autora vivió durante el terremoto de 2010. Cuenta cómo fue vivir sin agua o luz por semanas, el miedo que sintió, cuánto le costó volver a dormir tranquila. Una mirada muy íntima, desde el punto de vista de una chica que tiene 20 años, aproximadamente. Debo admitir que lloré un poquito al leerla, pero eso es lo mejor que tiene esta novela gráfica, ya que logra transmitir su mensaje y emocionar al lector. Y el otro libro que leí y que me gustó mucho, especialmente por su arte gráfico, fue ‘Judith y Eleofonte’, de Damsi Figueroa y Valeria Hernández. Otro libro hecho por mujeres, y que en realidad es un poema ilustrado.

Además, esta editorial está sacando carpetas de serigrafías de varios de sus artistas, entre ellos Claudio Romo, con sus ilustraciones publicadas en ‘In Absentia Mortis’.

Sería genial que editoriales grandes siguieran el ejemplo de Libros de Nébula, hicieran talleres o escuelas de talento y así surgieran nuevas voces“.

Nombre: Editorial Libros de Nébula
Ciudad de origen: Concepción, región del Biobío.
Año: 2012.
¿Dónde encontrar sus libros? En la tienda virtual Librería Dinova, Plop! Galería, Libros Licanrayén (en Osorno) y Cinosargo Ediciones (en la zona norte de Chile).

Opinión: “La hoja naranja” de Sol Díaz

La artista visual Marcela Trujillo (pintora, guionista y dibujante de cómics) leyó “La hoja naranja”, la primera novela gráfica de la ilustradora chilena Sol Díaz. A continuación nos da su opinión al respecto.

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“Me encantó ‘La hoja naranja’, lo encontré la raja. Cuando Sol hizo esta novela gráfica estaba leyendo un libro que yo misma había leído, que se llama ‘Mujeres que corren con los lobos’ (de Clarissa Pinkola) y que se publicó en los 90. Es un libro escrito por una psicoanalista estadounidense-mexicana, en el que cita cuentos de distintas regiones y culturas del mundo, cuentos que relatan mujeres, por transmisión oral. Algunos son terribles, llenos de drama, sangre y violencia. Ella, entonces, los escribe y luego explica cuáles son sus significados, como analizando sueños. El libro habla del espíritu salvaje de la mujer, está siempre centrado en ese tema: en cómo la mujer puede recuperar su instinto; del poder que tiene la mujer al comunicarse con él, y ser fuerte a partir de eso. ¡Y ese es ‘el’ tema de la Sol! Yo no, yo siempre he sido más racional, y me falta el rollo intuitivo. ¡No tengo intuición! Por eso, ‘La hoja naranja’ me hizo mucho sentido.

Cuando lo leí, me recordó mucho a ‘Mujeres que corren con los lobos’. Le pregunté a Sol si lo había leído, y así había sido.

‘La hoja naranja’ toca el tema del empoderamiento de la mujer, pero no en lo laboral, sino en lo personal. Es un tema muy chileno, además, porque Chile sigue siendo un país machista. En otros países la mujer está mucho más liberada, independiente, y más al servicio de ella misma y de sus hijos, que de los hombres. En Chile no. Todavía el tener pololo o casarse lo son todo.

También es un libro fácil de leer, lo cual es muy importante. Hacer un cómic complicado para demostrar que se es inteligente es pura inseguridad. A mí me ha pasado.

Es un libro de mucha acción también, con muy poco texto, lo cual creo que es una virtud. A mí me cuesta mucho hacer cómics con poco texto. En ‘La hoja naranja’ el texto ayuda, pero el dibujo es muy independiente: hay seres que corren, que se esconden, que aparecen y desaparecen.

Es muy simbólico además. Tiene mucho de Hayao Miyazaki (director de cine de animación japonesa), en cuanto a las historias de viajes espirituales como construcciones surrealistas, que representan una parte de la vida real.

‘La hoja naranja’ es como una radiografía de la psiquis femenina. Aunque yo creo que Sol lo hizo de una manera más intuitiva que racional. Y lo mejor es que puede ser leído por una persona joven o adulta, y ambas lo van a disfrutar por igual”.

Título: “La hoja naranja”
Autora: Sol Díaz
Editorial: RiL editores
Año: 2012
Precio: $8.100
¿Dónde encontrarlo? Feria chilena del Libro, Librería Antártica, Plop! Galería, Feria Mix.
¿Y si lo quiere autografiado? El contacto de la autora es: soliflai@gmail.com