Editorial Libros de Nébula: “Todas las editoriales pequeñas de Chile dependen de la vocación y el esfuerzo de sus miembros”

Texto: Carlos Andueza Fotografías: Camilo Mendoza

Libros de Nébula 010 (Web)

El guionista Alexis Figueroa y el ilustrador Claudio Romo en la sede Bío Bío de Balmaceda Arte Joven.

La editorial Libros de Nébula nació durante 2011 en la ciudad de Concepción. El ilustrador Claudio Romo, el guionista Alexis Figueroa y los diseñadores gráficos Carlos Valle y Hernán “Hari” Rodríguez unieron fuerzas creativas y organizaron un taller en la sede Bío Bío de Balmaceda Arte Joven.  El objetivo era establecer una plataforma de experimentación, registro y difusión de narrativa gráfica en la VIII región. “Masa sicotrónica” fue el libro que obtuvieron como resultado y que reúne obras de 16 artistas jóvenes de la zona.

Al año siguiente, un segundo taller originó los demás títulos de su actual catálogo: “Anomalía”, novela gráfica autobiográfica escrita y dibujada por Elisa Echeverría; “El cabello de Abigail”, libro álbum de Ibi Díaz; “Judith y Eleofonte”, libro de poemas ilustrados, escritos por Damsi Figueroa y graficados por Valeria Hernández. Además, crearon la línea de carpetas de serigrafías “AgitPro”, con trabajos de Paola Barrera, Carola Aravena y el propio Claudio Romo.

“Ninguno de los fundadores de Libros de Nébula viene del cómic”, asegura Romo. “Todos venimos de disciplinas duras: las artes plásticas, la literatura, el diseño. Por eso nuestra visión es más amplia, más ecléctica, y podemos armar lo que se nos ocurra”. Mesa Gráfica viajó hasta Concepción para descubrir (y compartir) la historia esta editorial. A continuación, nuestra conversación con Alexis Figueroa y Claudio Romo.

Libros de Nébula 011 (Web)

Claudio, Alexis, ¿cuáles fueron las motivaciones personales que los impulsaron a crear Libros de Nébula?

Claudio Romo: Yo soy profesor en la escuela de arte de la Universidad de Concepción. Una de las características de esa escuela es que siempre ha tenido muy buenos gráficos y un buen taller de grabado. Pero yo había dejado de hacer grabado porque me había dado cuenta de lo poco relacionado que estaba con la realidad contingente y con la formación de las personas. Entonces, en mi caso particular, necesitaba que el dibujo tuviera una relación más cercana con la gente. Que la imagen, los dibujos, la gráfica fuera parte de las personas y del imaginario colectivo. Además, me interesaba el trabajo de la gráfica narrativa. Mis preocupaciones se enfocaban en Concepción más que nada, porque sabía que en Santiago las cosas estaban mucho mejor. Si en Santiago quiero exponer mis dibujos en un museo o en una galería, hay varias posibilidades, pero acá en Concepción no hay un sistema de exhibición estructurado, formalizado, sino muy amateur y la curatoría realmente no existe. Yo veía esa necesidad en mis alumnos. Uno los formaba, pero ¿qué iban a hacer después con sus imágenes? ¿Dónde podían habitar? ¿Dónde podrían transitar? Entonces, la mejor forma era que transitaran en libros. Teníamos que hacer que la edición de libros o revistas fuera la residencia y el tránsito del trabajo gráfico. Ya que no tenemos lugares donde exponer, queríamos que los libros fueran nuestros museos. Un libro es una galería que abre para una sola persona, pero también puede abrir para muchas más. A mí me interesaba que mis alumnos que se quieren dedicar a la gráfica tuvieran una especie de catálogo para mostrar. Partimos con el libro “Masa sicotrónica” que, en el fondo, es el producto de un seminario que hicimos durante tres meses y medio durante 2011 a través de un proyecto Fondart. Fue una convocatoria abierta. Dieciséis chicos en total. Entonces, dividimos nuestros saberes en asignaturas. Nosotros fuimos ayudando a los alumnos con todos los elementos que generan la urdimbre que es la narrativa gráfica y fuimos perfeccionando cada relato que ellos generaron, los que eran disímiles: justamente lo que queríamos. Si había algo que no queríamos era el cliché del cómic del chico ñoño fan. Se nos filtraron algunos pero no podíamos echarlos; eran parte del espectro que se estaba dando y no podíamos negar esa experiencia. Pero hubo algunos más conceptuales e interdisciplinarios que trabajaron con dibujo, fotografía, objetos incluso. En el fondo, este primer libro es una especie de diagnóstico del arte que se está haciendo en Concepción.

¿Todos los alumnos de ese taller eran de Concepción?

Claudio: Todos. Me interesaba que fuera de acá. O sea, no de Concepción como ciudad, sino como provincia. Había personas de Talcahuano, de Penco, ¿me entiendes? Lanzamos el libro y fue muy interesante, tuvo mucha repercusión porque nunca se había logrado ese nivel de edición acá. O sea, los trabajos que habíamos hecho con Alexis, como “Informe Tunguska”, fueron a través de Lom, entonces los fabricamos acá pero fueron editados en Santiago. Entonces una cosa así en Concepción no se había hecho, sólo habían fanzines.

Libros de Nébula 005 (Web)

¿De qué manera se dio esa repercusión?

Claudio: Mucha gente se dio cuenta de lo que estaba pasando, que muchas personas se estaban dedicando a las áreas visuales, las que no se habían desarrollado acá. Entonces, mucha gente se dio cuenta que la narrativa gráfica no es Condorito solamente, sino que es un mundo ancho, ajeno y en pleno desarrollo. Un hijo bastardo de la literatura y las artes visuales que está construyendo sus propios modelos de análisis y experimentación. También lo vio la universidad, que es súper retrógrada y ni siquiera sabe que estas cosas están pasando. Por ejemplo, mis colegas del departamento de Artes Visuales miraban el cómic como una tontera que no formaba parte de las artes visuales. Ahora, tampoco es mi interés que forme parte del arte “museal”. Yo creo que si el cómic empieza a desear meterse en el circuito de museos o las bienales, está perdido. La narrativa gráfica es un animalito que tiene su propio hábitat, que no necesariamente es el del arte contemporáneo actual. No es para nada elitista, aunque hay experiencias del cómic que son absolutamente elitistas, pero por lo general no lo es y justamente esa es su gracia y no debe perderla. Nuestra intención no es que los cómics estén sólo en los museos, sino que estén en los museos, en los quioscos, en las librerías. Que sea un lenguaje que habite una multiplicidad de escenarios.

Que no sea marginal, entonces.

Claudio: Para nada; hay cómics que son absolutamente comerciales y otros absolutamente marginales. Otros elitistas. Y todos viven, todos deben vivir. Lo que yo planteo es que no deben estar en un sólo espacio. El cómic es un lenguaje en sí mismo y por ende es amplio. No se debe reducir ni a un grupo cultural ni a una forma de pensar. Es tan amplio como la literatura, como la pintura… ¡más amplio que la pintura! Y entra muy fácil dentro de los imaginarios sociales porque ya está interiorizado. Lo que nos interesaba, esencialmente, era eso, ¿no?

Alexis: Sí.

Claudio: No sé si se me está quedando algo fuera.

Alexis: No, por el momento está bien con eso.

Claudio: Gracias, maestro.

Libros de Nébula 008 (Web)

Y desde el punto de vista del guión, Alexis, ¿también tenías el deseo de defender la narrativa gráfica antes de empezar el proyecto Libros de Nébula?

Alexis Figueroa: Hay varias cosas. Mi interés por este tipo de producción tenía que ver con ciertas áreas de la literatura, con aquellas que uno cree más próximas al cómic desde un punto de vista histórico, como las que involucran lo fantástico. La ciencia ficción, el horror y todo lo que se podría llamar literaturas menores. No la gran corriente de literatura realista contemporánea, sino aquellas que hacen más uso de la imaginación y de las posibilidades de la fantasía. Justamente a ese tipo de contenidos narrativos les pasa lo mismo que al cómic en las artes visuales. No son contenidos considerados en las grandes historias de la literatura y por eso no son considerados de muy buena forma por la llamada academia, refiriéndome a la producción y crítica universitaria. En la historia de la literatura chilena, por ejemplo, todo lo que tenga que ver con literatura fantástica casi no existe. Y no significa que no esté ahí, ¿te fijas? Son libros que no se encuentran en ningún curso de literatura chilena. Pero hace una década más o menos, tímidamente, han empezado a entrar ese tipo de temas en la academia. Era ese tipo de literatura la que a mí me interesaba. Y es ese tipo de literatura la que, precisamente, recoge la narrativa gráfica en general, independiente que ésta haya trabajado con contenidos socioculturales, como crítica social o política.

Hasta el momento esa es una de las principales propuestas de Libros de Nébula: trabajar contenidos marginales desde la experimentación, ¿les interesa continuar esa línea?

Claudio: Sí. Los mejores lugares para la creación en este tipo de área son los lugares blandos, en donde se pueden encontrar nuevas soluciones y donde uno se puede arriesgar. Porque claro, si fuésemos personas con intereses comerciales haríamos un cómic de cabros que juegan a la pelota y que tienen poderes especiales, pero eso es una tontera no más. Lo que nos interesa es, primero que todo, que nuestra producción tenga una proyección experimental, que se vuelva propositiva frente a lo que se ha hecho y que tenga algo de nuevo, una nueva visión. Y lo otro es que pueda participar en los imaginarios sociales, construir y aportar.

Libros de Nébula 016 (Web)

Algunos de sus títulos, como “Anomalía” o “Judith y Eleofonte”, abordan historias desde la perpectiva de sus autores. ¿Con una nueva visión te refieres a eso, a temáticas más intimistas, más personales?

Claudio: No necesariamente. La novela gráfica, en general, es autobiográfica. La novela gráfica nace como el cine de autor. El cómic tradicional es una banda de producción: un guionista, un dibujante, un entintador, un rotulista, y todos trabajan para una persona que tiene fines comerciales. El cómic como novela gráfica, que nace con Will Eisner: no obedece a las tendencias comerciales ni al entretenimiento, sino a la necesidad de expresión de un autor. Por eso, generalmente, las novelas gráficas son autobiográficas, aunque no todas. Pero se da la casualidad de que las novelas gráficas más poderosas, las que han calado más profundamente son historias personales: “Maus”, en la que un judío cuenta la historia de su padre durante el Holocausto; “Persépolis”, que cuenta la infancia de Marjane Satrapi y su vida entre Irán y Francia; o las novelas gráficas que Will Eisner publicó en los 70 en las que contaba cómo se solía vivir en Manhattan. El hecho de que la novela gráfica navegue por los intereses personales de su creador en vez de sus intereses comerciales genera una mayor creación, una mayor propuesta.

¿Ustedes tenían planeado levantar una editorial al momento de impartir su primer taller?

Claudio: No.

Alexis: No, lo que pasó fue que ese taller tenía contemplado sacar una publicación de muy buena calidad y la teníamos financiada. Entonces habían dos caminos: publicar el libro solamente o aprovecharlo como punto de partida y darle un futuro, y la única manera de dárselo era poniéndole un sello a esa publicación. Un sello, un logo, un nombre. Aun cuando fuese la única publicación que pudiéramos sacar, porque sería el puntapié inicial de cualquier posibilidad futura, ¿te fijas? Lo hicimos así para poder retomar lo que habíamos hecho. ¿De qué manera? Ampliando ese trabajo editorial. Hay que tener en cuenta dos cosas básicas al momento de desarrollar una editorial: por un lado, el concepto, es decir, el tipo de contenido que se va a publicar, los referentes estéticos e ideológicos; y, por otro lado, la posibilidad de que la editorial funcione en un mundo de oferta y demanda, distribución, posicionamiento de los productos, etcétera. Esta última es la parte más débil de nuestra editorial. Por ahora estamos ganando mucho desde la perspectiva artística, porque nos interesan mucho los procesos creativos, pero nadie está siendo muy capaz de manejar estos otros elementos que también son necesarios para una editorial. Los llevamos malamente, pero los llevamos.

Libros de Nébula 015 (Web)

Esos son los procesos más difíciles para una editorial independiente. ¿De qué manera manejan ustedes la distribución de sus libros?

Alexis: De la distribución me estoy preocupando yo y he descubierto varias cosas al respecto. La primera es que la distribución es prácticamente imposible para una editorial chica. La única forma que una editorial chica en este país asuma su labor es hacerlo como un proyecto vocacional, es decir, por amor al arte, en el buen sentido de la expresión. Ninguna editorial chilena pequeña puede sobrevivir sin una inyección externa de recursos, por ejemplo, estatales. Pero todas dependen, esencialmente, de la vocación de sus miembros, y del esfuerzo y empeño que éstos le pongan. Un ejemplo es la editorial Cinosargo. Ellos tienen muchos libros editados y hasta un centro cultural. Pero más que una empresa familiar, Cinosargo es una editorial por vocación: está formada por un grupo de personas realmente interesadas en la literatura y que se esfuerzan por llevarla a cabo. Nosotros, como Libros de Nébula, podemos trabajar sacando al menos un libro al año. Un libro que, para ponerlo en circulación, debe reunir algunas condiciones y atacar ciertos temas. Paralelo a eso, nosotros hemos tratado de hacer un circuito de distribución. Precario, eso sí, en el sentido que tenemos libros en cinco o seis puntos solamente: en el norte, Santiago, Valdivia, Chillán y un par más. La otra alternativa es la venta en las ferias, como la ComicCon o la ConCómics. Nosotros estamos distribuyendo a través de Dinova, de Emiliano Navarrete, una distribuidora virtual. Pero te diría que nosotros todavía no hemos encontrado la manera de que nuestros libros se relacionen con otros dentro de su nicho correspondiente. Nos falta expertis en eso. Entonces, si en Chile la narrativa gráfica pudiera definir y fortalecer su circuito, nos ayudaría mucho a todos. Hoy ese circuito prácticamente no existe. Están las ferias que te nombré, pero es un sistema totalmente desarticulado.

Claudio: Claro, pero todo esto está recién empezando.

Alexis: Cierto, pero tenemos que pensar en cómo nos vamos a sustentar. No sacamos nada con hacer libros muy bonitos si no podemos sustentarnos a partir de nuestros productos.

Libros de Nébula 009 (Web)

¿Pretenden continuar impartiendo talleres para producir sus libros?

Claudio: Es que como estamos trabajando con las mismas personas no creo que sea necesario. Ya están todos instalados.

Entonces, ¿ya encontraron a sus autores?

Claudio: Sí. Pero puede ser que lleguen otras personas más adelante.

¿Están abiertos a otras colaboraciones?

Claudio: Sí, por supuesto, y mientras más, mejor. Ojalá cabros jóvenes que puedan aportar cosas nuevas.

¿Les interesaría publicar historias digitales? ¿Webcómics, por ejemplo? Es un formato que no necesita de distribución física.

Claudio: Lo que pasa es que Hari construyó su propio proyecto aparte para hacer libros web, pero ese es un emprendimiento privado, fuera de Nébula.

Pero desde Nébula, ¿estarían dispuestos?

Alexis: Yo sé que es un gran medio, pero… vamos piano, piano.

Perfecto. ¿Y cuál será su próxima publicación?

Alexis: Tenemos un proyecto en ciernes y estamos viendo las posibilidades de financiamiento. El caballero aquí presente les puede contar más al respecto.

Libros de Nébula 017 (Web)

Claudio: ¡Pero si tú también sabes!

Alexis: Pero yo les cuento otra parte después…

Claudio: Bueno. Lo que pasa es que queremos hacer un trabajo de temática histórica. Sería un libro colaborativo, que contaría con cuatro dibujantes y con Alexis como guionista, y trataría de sucesos ocurridos en los años 60 en la zona minera, un episodio histórico que se llamó “La huelga larga” y que fue un hito a nivel social en Concepción.

Alexis: Es un proyecto que queremos sacar entre este año y el otro.

Claudio: Lo que pasa es que estamos entrampados en la búsqueda de recursos… ¿Ustedes tienen plata que nos den?

Lamentablemente, no (risas).

Alexis: Lo que pasa es que buscamos los recursos suficientes porque siempre les hemos pagado a quienes han colaborado con nosotros. Les pagamos a los dibujantes, a los guionistas, a todos.

Claudio: Siempre lo hemos hecho. A mí me parece horrible la actitud de esa gente que ofrece la publicación como recompensa. Eso es una estafa. Yo creo que el trabajo de una persona, de un artista, debe ser pagado.

Libros de Nébula 006 (Web)

Asumiendo que Santiago centraliza el quehacer cultural y concentra la mayoría de los emprendimientos de narrativa gráfica. ¿Cuál es la ventaja de levantar una editorial de esta materia en Concepción?

Alexis: Yo viví en Santiago por diez años. Primero a fines de los 80 y después en el 2000. Y, desde mi punto de vista, no hay nada de la cultura santiaguina que me interese. Teniendo Internet a mi alcance, no creo que haya una diferencia significativa entre vivir en Santiago y vivir en Concepción. Al final, Santiago es tan dispersa culturalmente que apabulla y uno termina viviendo en pequeños guetos culturales. Las posibilidades en términos de contactos sí que son mayores en Santiago, pero Internet ayuda también en ese sentido.

Claudio: Yo pienso lo mismo que Alexis.

¿Qué consejo le darían ustedes a un artista que trabaja desde una regióny que piensa que por no estar en Santiago está fuera del quehacer cultural?

Claudio: Yo le diría que, si quiere surgir, no haga carpetas de serigrafías como hicimos nosotros, porque le va a ir pésimo (risas).

Alexis: Yo creo que Internet es muy importante y hay que tenerlo claro. Entonces, cualquier persona, ya sea que viva en Chuchunco o en Caleta Tortel, puede hacer música o dibujar y divulgar su arte. Además, están surgiendo nuevos fenómenos en la web que ayudan a los creadores jóvenes a concretar sus proyectos. El crowdfunding, por ejemplo. Yo estuve revisando el otro día y encontré que existe una cantidad impresionante de ideas, tanto disparatadas como acertadas, que están siendo financiadas por muchas personas al mismo tiempo. Entonces, está esa posibilidad que no existía antes, junto con muchas otras que hay que descubrir.

Libros de Nébula 003 (Web)

cropped-mg_fa_1.jpg

BONUS TRACK:

¿Les gustaría conocer la mesa gráfica del ilustrador Claudio Romo?

PRONTO…

😉

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s